El síndrome de Quervain se clasifica dentro de las tendinopatías más comunes en la actualidad.

Consiste en el incremento de la vascularidad de la vaina exterior, con edema y engrosamiento de la vaina y constricción del tendón interior. El líquido sinovial tiende a aumentar y espesarse, con formación de fibras finas, como cabellos, que se adhieren a los tejidos adyacentes. El tendón y su vaina pueden incrementar su grosor al doble del tamaño normal.

Esto causa que la persona sienta dolor e inflamación cerca de la base del pulgar; tenga dificultad para mover el pulgar y la muñeca al hacer algo que implica asir o pellizcar, y que experimente una sensación de “agujas y alfileres” o de que el pulgar “se traba” al moverlo. Si la afección continúa demasiado tiempo sin recibir tratamiento, el dolor puede extenderse aún más en el pulgar, volver al antebrazo o ambas cosas.

Sus causas pueden ser por consecuencia de un trauma agudo o ejercicio extremo, no acostumbrado. Sin embargo, comúnmente es resultado de microtraumas acumulados. Así, los adultos que usan sus manos y pulgar de manera repetitiva es más probable que padezcan este tipo de tendinopatía, un ejemplo es el uso prolongado con el uso del celular. Justamente la posición que adopta la mano hace que la inflamación de la vaina fibrosa del abductor largo del pulgar y extensor corto del pulgar se presente más. 

También se asocia con artritis reumatoide y embarazo (que se extiende hasta varios meses después del parto). También es una lesión por uso excesivo asociada con la pesca, el golf, tocar el piano y cargar a un niño en los brazos durante períodos prolongados.

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En adultos es muy común, pero es extremadamente rara en los niños.

En un estudio del 2019 publicado en la revista paraguaya de reumatología se estimó que alrededor del 65% de los latinoamericanos hace uso de las redes sociales. Paraguay, Costa Rica, Uruguay, México y Ecuador son los cinco países que registran mayor nivel de uso de redes sociales en proporción a su población. Los porcentajes se encontraban entre 83% y 72%.

Por eso la frecuencia de consultas médicas y fisioterapéuticas por este padecimiento ha aumentado en los últimos años. 

Por lo general el diagnóstico se hace por medio de un examen radiográfico en los casos en que se sospecha síndrome de Quervain. La mayoría de los resultados radiográficos son normales, pero ayudan a descartar otras causas comunes de dolor del lado radial de la muñeca, patologías como rizartrosis o fracturas.  En la resonancia magnética existe un engrosamiento de la vaina tendinosa. El aumento de señal de los tendones indica la presencia de tendinitis concomitante y con la progresión de la enfermedad se produce tejido cicatricial en la vaina tendinosa, debido a la inflamación crónica, que estenosa el túnel fibroso y empeora los síntomas. 

La historia clínica ayudará a saber los factores de riesgo expuestos como el uso excesivo del celular. 

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Dentro de la evaluación se encuentra una maniobra llamada Finkelstein que consiste en flexionar el pulgar el pulgar hacia la palma de la mano y luego cubrir el pulgar con los dedos. Después, se debe doblar la muñeca hacia el meñique. Si es positivo causará un dolor muy vivo que nos acercará al diagnóstico, sin embargo, no es patognomónico de la enfermedad.

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El tratamiento fisioterapéutico en estos casos son la mejor opción ya que el uso de medicamentos sólo ayuda a aliviar el dolor pero no tratan el problema de raíz, es decir no tratan ni adaptan el tejido tendinoso y muscular, las cirugías pueden llegar a alterar más la funcionalidad por la cicatriz que siempre será una restricción del movimiento.

En un tratamiento general de fisioterapia por el síndrome de Quervain se utilizan aspectos como:

MODALIDADES FÍSICAS

  • Modalidades electroterapéuticas: T.E.N.S
  • Agentes físicos: Crioterapia, baños de contraste, parafina, ultrasonido
  • Modalidades Mecánicas: Movilización de tejidos blandos (masaje de fricción cruzada para desarrollar la movilidad entre el tendón y su vaina)

MODALIDADES DE EJERCICIO

  • Ejercicios pasivos de estiramiento y de deslizamiento tendinoso para el extensor corto y abductor largo del pulgar.
  • Ejercicios isométricos en múltiples ángulos en posiciones libres de dolor con aumento de arco de movimiento progresivo.
Escrito por:zeromagazinemx

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