Para comenzar a comprender sobre el término niño interior es importante saber que este proviene de la Terapia Gestalt con la finalidad de poder comprender los miedos y traumas latentes debido situaciones pasadas. Todo esto se vuelve un elemento importante para la apreciación y conocimiento de la vulnerabilidad del ser para trabajar con ello.

En la parte consciente del ser, los problemas a los que uno se enfrenta resultan complicados de resolver y muchas veces difíciles de comprender, como ya se ha mencionado anteriormente, el niño interior es una metáfora para referirnos al plano inconsciente de la personalidad y a este se le atribuye la vida sentimental (positiva y negativa): los miedos, inseguridades, dolor, felicidad y amor.

Otro elemento importante es el yo adulto o adulto interior que actúa de forma consciente, este se puede comprender como la parte racional y responsable, otra de sus funciones es regular la actividad del niño interior.

¿Tu niño interior está herido?

Dentro de cada persona existen recuerdos de la infancia sean agradables o no, ante esto la mente humana procura mantener los positivos y desechar los negativos; a lo largo de la infancia uno se adapta a los cambios negativos pasando por un debido proceso de sanación para “cerrar las heridas” generando que esta experiencia se incorpore al “yo” sin generar algún conflicto con las otras instancias psíquicas. 

Por otro lado, si no se supera el impacto que deja una situación negativa comienza el choque de las instancias psíquicas generando afectos y pensamientos sin resolver, en la mayoría de los casos serán reprimidos como mecanismo de defensa y posteriormente se manifestarán (en respuesta a la realidad) como frustraciones, angustia, miedos irracionales, autosabotaje, culpa, poco interés propio, ira, tristeza, entre otros.

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¿Así soy o puedo sanar? 

Propongo un ejercicio con la finalidad de empezar a hacer un proceso de introspección. Se trata de visualizarte en la etapa de la niñez, aproximadamente en la edad de 6 – 7 años, recuérdate físicamente (puedes apoyarte de una fotografía).

Visualiza a tu “yo actual”, imagina que tu yo actual entra a la habitación en la que se encuentra tu “yo niño”, ¿Cómo se ve? ¿Inseguro, cabizbajo, alegre, tímido, solo? Ese niño eres tú de pequeño.

Imagina a tu “yo adulto” acercándose a tu “yo niño”, puedes hablar con él, abrazarlo, besarlo, protegerlo, acompañarlo, decirle unas palabras o escucharlo.

Ahora tienes el momento para tratarte como te hubiera gustado que te trataran en ese momento de la vida.

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Lo cuidarás y aceptarás como se lo merece.

El proceso de sanación del niño interior y redescubrimiento es un viaje doloroso al pasado, por el hecho de que se tienen que tocar heridas que no sanaron, por esto es fundamental que este proceso se haga de la mano con un psicólogo que funge como un guía en los procesos mentales.

Es importante tener en cuenta que el niño representa la felicidad, imaginación, ilusión e inocencia, partes que no se tiene que perder por el simple hecho de ser un adulto así que es importante que abraces a tu niño interior para iniciar tu proceso de sanación.

Escrito por:zeromagazinemx

10 comentarios en “NIÑOS EN ARMADURA DE ADULTOS

  1. Hice el ejercicio.
    La experiencia fue dolorosa.
    Creo que tengo que trabajar aun mas en ello, vi a mi niña interior con mucho miedo y con una gran necesidad de afecto.

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