LA PANDEMIA DEL DESEMPLEO

El año 2020 significó una pérdida para todos, no solo fue el tiempo, el encierro, fiestas y vacaciones, se perdieron vidas. Los hospitales públicos colapsaron y los hospitales privados contaban con lo necesario para ayudar a los enfermos pero a precios elevados. Si bien es cierto, sabemos que cualquiera haría lo imposible para lograr pagar estas cuotas si de esa manera significa el salvarle la vida a un ser querido, pero, ¿Cómo lo lograríamos sin un empleo fijo?

Creadora de Imagen: Elizabeth Ordoñez.

El covid-19 no sólo acabó con la vida de alrededor de 200,000 personas en nuestro país, sino con el empleo de 2.5 millones de personas según datos del INEGI, muchos de ellos, a causa de despidos injustificados. 

Al llegar la pandemia, diversos lugares decidieron home office, cada laborante debía seguir con su trabajo desde la computadora de su hogar, de esta manera, seguiría cumpliendo con sus obligaciones. Pero ¿Qué era lo que sucedía con aquellos que no tenían una computadora propia, quienes la tenían que compartir con sus hijos para tomar sus clases, aquellos que ya no podían pagar cuentas enormes en los lugares de renta de este servicio? Eran acreedores al cese de sus actividades laborales. Debido a esta situación se creó una modificación en el artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo en materia de teletrabajo o home office, que busca respetar los derechos del trabajador aun laborando en otro lugar que no sea la residencia oficial.

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Entre las nuevas obligaciones de los patrones se encuentran las siguientes:

  • Proporcionar, instalar y encargarse del mantenimiento de los equipos necesarios para el teletrabajo.
  • Recibir oportunamente el trabajo y pagar los salarios en la forma y fechas estipuladas. 
  • Asumir los costos derivados del trabajo a través de la modalidad de teletrabajo, incluyendo, en su caso, el pago de servicios de telecomunicación y la parte proporcional de electricidad.

Mientras que las obligaciones de los trabajadores son:

  • Tener el mayor cuidado en la guarda y conservación de los equipos, materiales y útiles que reciban del patrón.
  • Informar con oportunidad sobre los costos pactados para el uso de los servicios de telecomunicaciones y del consumo de electricidad, derivados del teletrabajo.
  • Atender las políticas y mecanismos de protección de datos utilizados en el desempeño de sus actividades, así como las restricciones sobre su uso y almacenamiento.

Esta nueva modalidad deberá ser integrada bajo contrato de ambas partes y puede ser reemplazable por la modalidad presencial en cualquier momento. El trabajo debe ser valorado y remunerado. La pandemia ha cambiado la forma de vida de muchos, pero no debe cambiar la cuestión laboral injustificadamente.

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