Entrevista: La creatividad y reinvención de Zamia Fandiño

La actriz y artista ha trabajado en proyectos internacionales desde Canadá hasta Argentina, de Inglaterra a Egipto y más países, con proyectos en teatro, cine y televisión. Con una gran trayectoria premiándola en 2016 como Mejor actriz por la obra de teatro “Prófugo” escrita y dirigida por Juan Ríos Cantú. Actualmente la podemos ver en “Preso 1” con el personaje de Gina, producida por Argos para Telemundo.

Platicamos con ella sobre sus experiencias y su trayectoria.

¿Cómo has estado en esta cuarentena?

Ha sido una cuarentena bastante extraña, porque nadie se imaginaba que se iba a extender tanto. Le llamamos cuarentena a 40 días, pero al final ha sido un año lleno de incertidumbres y mucha emoción. Al mismo tiempo de reinventarnos, entonces ha sido duro para los actores, nos vimos muy afectados y las producciones también se pararon, entonces para los artistas fue muy complicado. Hoy estamos en una situación de caos por decirlo así, apenas estamos retomando. Al final, también somos afortunados pues a mí no me ha faltado nada en mi canasta básica, creo que todos hemos sido afectados en mayor o menor medida.

¿Cuál es el mayor reto al que te has enfrentado en tu carrera en esta pandemia?

Creo que la manera de reinventarnos los artistas en donde ahora tenemos que mandar el casting desde casa. Para mí ha sido muy beneficioso, porque creo que el hecho de que podamos tener esta libertad, hay veces que nos dan mucha libertad e incluso en el plano para mandar la toma de lo que quieres expresar y preparar tu personaje desde otro lugar. Muchas veces llegas al casting con prisa y te toca esperar ya cuando te toca pasar,  tu cabeza no está en lo que tienes que hacer. En cambio aquí desde casa puedes hacer las tomas que quieras y lo puedes modificar. Entonces creo que el mayor reto para los actores ahora es poder hacer un buen casting desde casa.

Desde mi punto de vista es la más grande bendición que nos ha pasado, creo que así deberían de ser todos los castings, porque nos hacen ahorrar tiempo es mucho más ecológico y el actor ya no tiene que llegar nervioso.

En todo esto que has vivido ¿Qué enseñanza te ha dejado esta nueva normalidad?

La enseñanza es que hoy estamos aquí y que de un momento a otro las cosas cambian, porque yo creo que la tierra está en un momento de mucha depuración. No solamente ha muerto mucha gente por Covid, también mucha gente cercana ha muerto por otras causas y siento que la tierra se está depurando, es un momento de mucha evolución y mucha transformación. Creo que soy una persona súper sensible y súper conectada en general, siempre tengo esta sensación de que la vida es muy sensible, es frágil y creo que la enseñanza más grande que esta pandemia ha tenido que ver con la fragilidad, con la fragilidad de estar vivos. Entonces creo que son momentos de mucha conciencia para todos y que necesitamos un cambio.

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Ahora que hablas sobre los cambios que están sucediendo no solamente en tu carrera sino también en el mundo. ¿Cómo visualizas que será tu vida profesional a partir de ahora?

Me gustaría que mi vida profesional fuera más activa, me gustaría que a los actores nos eligieran más por nuestro talento, creatividad y manera de expandirnos… no por otros factores que son más superficiales. Me gustaría que mi carrera fuera de un proyecto a otro, además, yo como artista, mi voz fuera escuchada para generar justo un cambio de conciencia, para ayudar con un granito a este cambio que necesita el planeta.

Cambiando radicalmente de tema ¿Qué momento de tu vida descubriste que querías ser actriz?

Desde muy chiquita en las obras de teatro, pero mi papá me alejaba, quería que yo no fuera artista. Los maestros le decían que yo tenía una sensibilidad especial, una niña con capacidades diferentes porque era muy sensible. Desde que yo era chiquita, mi papá pensaba que mi genialidad iba por la parte científica, que sería el nuevo Einstein, una doctora súper reconocida o como un científico maravilloso… pero mi sensibilidad tenía que ver con el arte, de saber leer las emociones y de ser muy intuitiva. De niña me acuerdo que yo vivía muy cerca de la Cineteca Nacional y me escapaba, compraba mi boletito. A veces era la única en el cine.  

Siempre compraba mi boleto porque amaba ver cine de arte, era mi manera de escaparme, decía: “Yo quiero vivir ahí atrapada, en un cuadro en la ficción” “Quiero estar haciendo esto”. El cine fue lo que me hizo tener magia y este amor por mi profesión.

Viendo todo lo que viviste y como te fuiste desarrollando, hasta que llegaste al escenario. Entonces ¿Qué fue lo que sentiste la primera vez que estuviste en un estudio de grabación o en un escenario?

Sentí muchísimos nervios y compromiso, porque sabía que todo el mundo me estaba viendo. Siempre fui muy apasionada, ya en el escenario se me olvidaba, me dejaba ir. Además yo era súper tímida, era la típica niña que no hablaba con nadie, pero en el escenario era otra persona, entonces me podía soltar como si se me abrieran las alas y sintiera que estaba volando.

Que bonito esa emoción al estar en el escenario pero todos tenemos un ritual para prepararnos, ¿Cuál es el tuyo para interpretar a un personaje?

Pues primero me preparo mucho, investigó, leo, veo películas acerca de eso e interiorizo muchísimo al personaje.  Al grado de que muchas veces sueño con los personajes y me ha llegado a pasar incluso, que actuó algo y es tan profundo que después me sucede. Me preparo mucho desde la parte psicológica pero también la física, por ejemplo; si el personaje es de mayor peso, entonces como más. Me imagino cómo son sus movimientos, entonces hago una investigación de campo para nutrirme y empiezo a preparar mis personajes. Tienes que imaginarte todo el mundo interior del personaje para que no me vean como Zamia. Me gusta caracterizar, me gusta cambiar, me gusta transformarme.

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No solamente has tenido proyectos aquí en México también en otros países. ¿Qué proyecto y cuál ha sido tu mejor experiencia trabajando fuera del país?

Mi mejor experiencia trabajando fuera del país, he tenido muy buenas, una fue en el 2004, fui a trabajar a Egipto en una película independiente con unos neoyorquinos, la película era en árabe.  Me habían visto en una obra de teatro, al director le gustó, me hizo un casting y me quedé… me llevaron a Egipto, yo no hablaba árabe así que memorizaba todo con sonidos. 

Entrenamos en el desierto del Cairo, era muy cansado porque fue en época de invierno, no recuerdo exactamente el mes y hacía frío, pero al mismo tiempo era muy seco y había muchísimas tormentas de arena. Era como de los primeros proyectos que hice y que para mí fueron como “Wow no puedo creer que estoy aquí con toda esta gente trabajando en las pirámides, con unos camellos”, era como estar en un cuento. Era increíble, yo era muy jovencita, sentía que era la actriz, que venía de un proyecto a otro.  Te das cuenta de que en cada país y en cada lugar se trabaja de manera completamente diferente, entonces para mí fue maravilloso.

Dentro de todos esos proyectos que me comentaste ¿Qué proyecto de cine ha sido el que más has disfrutado?

En el proyecto que estoy actualmente, que no puedo hablar mucho de él, pero para mí fue muy retador y lo disfruté muchísimo porque era un personaje muy opuesto a mí. Usaba un prostético de media cara y un vestido pesadísimo. Realmente fue un proceso muy diferente porque se tardaban 4 horas en maquillarme y entonces el proceso era casi un ritual, desde el momento que llegaba al set ya sabía que tenía que llegar mentalizada, tenía que dejar que el personaje entrara poco a poco. Disfruté mucho el proceso porque descubrí muchas cosas que nunca me habían pasado. Esperaba horas, entonces exploraba mucho a mi personaje. Disfruté mucho con este personaje, fue muy retador porque fue algo completamente diferente a lo que había hecho, además, rompió mis paradigmas. Jamás me imaginé que me fueran a elegir para hacer este personaje, lo cual fue también muy sorprendente para mí, muy enriquecedor.

 ¿Qué te hace sentir más orgullosa de tu carrera?

Cuando viajo es cuando más orgullosa me siento porque digo: “No puedo creer que me estén pagando”, porque me encanta viajar es de las cosas que más disfruto en la vida. Viajar expande la imaginación, pruebas cosas que nunca habías probado, ves cosas que nunca habías visto, colores que jamás te imaginaste. Entonces el hecho de poder cruzar fronteras, eso es lo que más me llena de emoción y me entusiasma. Haber logrado cruzar una frontera, sentir que estás ahí porque ellos apostaron por ti y que te sientes súper agradecido con la vida y bendecido de poder tener esa oportunidad. Esa es la parte cuando digo: “Me siento feliz de que esto esté sucediendo”.

Por último, quizás no nos puedes adelantar detalles pero ¿tienes algún proyecto en camino?

Tengo por estrenar una película que no les puedo contar mucho, solo les puedo decir que se llama “Llorona”, es una película de México, Canadá y Estados Unidos. Estamos viendo que va a pasar después de la pandemia y ahorita esperando resultados, nada se ha cerrado, pero estoy esperando que algo muy grande se cierre pronto. Estuve cerca de quedarme en una película a finales del año pasado pero ya no se dio. Espero que la suerte esté de mi lado con un proyecto y un personaje maravilloso.

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