La melancolía es un término muy antiguo usado comúnmente en el área psiquiátrica, fue empleado durante la Antigua Grecia por Hipócrates para referirse a la depresión. Sin embargo, no es lo mismo, pues la melancolía forma parte de la sintomatología de la depresión.

La melancolía se caracteriza por ese estado anímico en el que hay una pérdida de la capacidad de amar, se inhibe la productividad y existe un sobajamiento de sí mismo, como autorreproches y auto denigraciones, tiene que ver con esta constante expectativa inconsciente de castigo o repulsión.  Estos episodios melancólicos nos recuerdan que nos falta algo que en algún momento existió, fue agradable mientras duró, pero ya no podemos recuperar más, este sentimiento ambivalente de sentir lindo por haber recordado cosas que alguna vez sucedieron y al mismo tiempo sufrir por haberlas perdido.

A nivel inconsciente, hay una confusión entre el paciente y la “persona” de su pasado con la que ha mantenido una relación tan ambivalente. De esto podemos entender que el odio dirigido hacia sí mismo está en realidad dirigido a otra persona confundida con sí mismo.

Anuncios

Con respecto al tratamiento de la melancolía, es parecido al tratamiento de la depresión. El trabajo psicoterapéutico procurará ayudar al paciente a ser consciente del vínculo intensamente ambivalente que mantiene con esa persona amada-odiada, y se le asistirá por medio de la comprensión emocional profunda a separarse de esa persona en su mente. Esto implica un largo trabajo de elaboración de la separación y diferenciación, a la vez que encontrar vías más beneficiosas para la agresión inconsciente.

Algo favorable respecto a este tema, es que de esta manera somos más capaces al momento de tomar decisiones, pues nos permite ver la situación con objetividad, se debe a que este estado anímico influye bastante en nuestra cognición mejorando así, la forma en como procesamos la información, fomenta la creatividad y mejora la memoria.

Anuncios

Sentirte melancólico o melancólica de vez en cuando no tiene que ver con algo grave precisamente, es normal extrañar cosas, lugares, situaciones o personas. En caso de que esta sensación persista y no te deje continuar tu vida de forma cotidiana, no dudes en asistir a un especialista, recuerda que la mejor inversión la puedes hacer en tu salud y paz mental.

Escrito por:zeromagazinemx

Deja un comentario