ARMANDO HERNÁNDEZ, EN LA PIEL DE LOBO

Ganador de una Diosa de Plata y tres veces nominado a los Premios Ariel, Armando Hernández es un digno exponente del talento actoral mexicano.

Con casi veinte años de carrera artística, el actor mexicano ha conseguido colocarse en el gusto del público, éxito que le ha permitido protagonizar diferentes programas de televisión como El César, 40 y 20, Los Héroes del Norte, Se rentan cuartos; y en cine, De la calle, Fuera del cielo, Sangre de mi sangre y, recientemente, La Paloma y el Lobo.

La película dirigida por Carlos Lenin y protagonizada por el actor, ha recibido 4 nominaciones a los Premios Ariel, incluida la de Mejor Actor, además de múltiples reconocimientos en festivales internacionales.

Tuve una entrevista con el actor, quien nos habló de la importancia de contar historias como la que se desarrolla en la película, el reto que implicó ponerse en los zapatos de Lobo, el mural en su honor en la colonia que lo vio crecer y sobre la responsabilidad social que implica el arte, en específico, la actuación.

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“La paloma y el lobo». La película fue nominada a 4 premios Ariel y ha estado en varios festivales internacionales.

Me gustaría conocer cómo es que llega el guion de esta película a tus manos.

Llega por Carlos Lenin, su director, a quien conocí hace más de diez años. Cuando él era estudiante de cine, me invitó a participar en uno de sus cortometrajes, su tesis. De ahí viene esta amistad que forjamos, la cual después, dio fruto para que pudiera integrarme al proyecto de «La Paloma y el Lobo»

De alguna manera, cuando tenemos la oportunidad de realizar ese cortometraje, por ahí del 2012 y luego de haber pasado por diversos procesos, festivales y más, viene él a decirme que había escrito este guión, lo metió en un concurso, el cual gana, le dan el premio por ser su ópera prima y obviamente el primero por el que se inclinó, su primera opción, fue hacia mí.

Yo ya sabía más o menos el proceso por el que había pasado el guión para su estructuración y su realización. Me parecía interesante, de alguna manera, los personajes, la historia, lo que con lo que quería contar en ella y, obviamente, en cuanto dieron luz verde pues me sumé a este proyecto.

Además esta relación que tienes con Carlos Lenin qué fue lo que te impulso para hacer esta película: el mensaje, los compañeros.

Son muchas cosas. Si tiene que ver obviamente con Carlos Lenin, Paloma Petra, que es su pareja y que iba a hacer mi pareja en la historia. Me parecía importante también, de alguna manera, ser parte de un proyecto en el cual tenía otra visión o una narrativa diferente a la que había estado haciendo.

Siempre me ha gustado mostrar una constante evolución y creo que era una oportunidad muy grande la que tenía en ese sentido con Carlos Lenin y todo su equipo. Siempre he estado a favor de descentralizar el cine o las historias que siempre se están realizando como salir de la gran urbe de la Ciudad de México y contar una historia de otros lados de mi país.

Creo que era una oportunidad, también, para mostrar a gente o reflejar lo que sucede, no solamente al norte que es donde se desarrolla esta historia, sino que creo que es una película y una historia en donde hay una identificación con los personajes, con su entorno y que eso también era, para mí, importante.

Salirme de lo que había estado haciendo últimamente, que era mucha comedia pero también quería regresar al drama, saber cuáles eran las propuestas que tenía Carlos Lenin y todo su equipo. Entonces fue una serie de factores que realmente me motivaban a ser parte de esto, ¿no?

Claro. Todas las piezas se unieron y en ese momento dijeron: ¡vamos con todo! Ahora, cuando hablas de la transición de la comedia al drama y de la versatilidad que tienes como actor, ¿Cuál dirías que ha sido el mayor reto al firmar esta película?

Lo he estado diciendo en muchas entrevistas. La verdad, ha sido de los personajes que más trabajo me ha costado. Independientemente de que yo sea alguien inquieto, que soy muy hiperactivo, no me puedo estar en paz… Independientemente de eso, como actor, construyes un personaje y de alguna manera tratas de encontrar esos matices y, mucho lo he comentado, que los textos, los diálogos de alguna manera son una herramienta importante, para ti actor, para poder expresar o llegar a contar algo, pero en este caso muy en particular, no hay muchos textos del personaje.

Era más visual la narrativa, que es un papel muy importante en la película: la narrativa visual, el posicionamiento de la cámara, eso era lo que hacía que, tú como espectador, seas testigo de esta historia. Eso hace esta complejidad misma, no de lo que yo tenía que interpretar.

Me costaba trabajo de alguna manera, te repito, que a veces con un texto puedes mostrar algún sentimiento de enojo, de felicidad, de tristeza, cualquiera que sea. Cuando no existen, solamente tienes como herramienta tu cuerpo, tu cara, tus expresiones, ya sean corporales o faciales y que, de alguna manera, con eso tienes que llenar este espacio, y luego en pantalla grande, si era un gran reto. Sin embargo, si bien teníamos un guión bien estructurado y la columna vertebral del personaje estaba muy bien definido, creo que sí había un trabajo detrás para poder llegar al punto, y fue muy bien guiado, también, por la mano de Lenin en todo su entorno que, de alguna manera, a mí como actor, me involucraba al estar en espacios que me ayudaban para poder sentir la fragilidad o la vulnerabilidad de lo que estaba pasando con Lobo en ese momento.

Claro, por supuesto. La narrativa que tiene la película te permite estar en un espacio aunque esté la cámara fija y ver todo alrededor. Es una experiencia envolvente.

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Me gustó mucho el trabajo visual, actoral y, de verdad, da mucho orgullo decir que fue realizada con talento mexicano y que esta película pasee por diferentes festivales y que sea reconocida, da el doble de orgullo.

¿Este personaje qué representa para tu carrera?

La verdad, significa muchas cosas. Te repito, era una oportunidad para poder irme a otro tipo de trabajo de lo que he estado haciendo últimamente, una oportunidad de retomar lo que fueron mis inicios. Cuando comencé en esta profesión con las películas que estaba haciendo en ese entonces, como De la calle, como Amar te duele o Fuera del cielo, que de alguna manera son un reflejo de lo que estaba, en ese momento, sucediendo y era una forma de expresar ciertas cosas, como en el caso de La Paloma y El Lobo en la actualidad.

Siempre he dicho que, si bien el cine es entretenimiento y es un arte, también es una forma de expresión para poder reflejarnos en ella misma con historias como esta: dos personajes, una historia de amor, sobreviviendo y luchando por ese amor, en un entorno violento que no es nada explícito; y que eso, de alguna manera, me aportaba muchas cosas para mí.

Es eso, básicamente. La oportunidad de expresar algo que debería de incumbirnos como sociedad y que, tristemente, siguen sucediendo estas situaciones que afectan en cuestión violencia, en cuestión crecimiento, en cuestión búsqueda, en cuestiones que realmente nos definen como como humanos.

Así es. El tema de la violencia se toca de una manera muy sutil, muy mesurada. No se necesita más que un juego de luces, una toma, un diálogo para saber que está presente. Ahora, imagino que al estar en una película nominada y que está teniendo reconocimiento, el mensaje llega con más poder, de por sí el mensaje es poderoso llega con mucha más fuerza. ¿Qué es lo que sientes cuando está película comienza a recorrer varios festivales, que ha sido nominada…?

Hay una gran satisfacción y un gran orgullo. Creo que, me atrevo a decir cómo es en mi caso, no trabajamos para buscar premios o reconocimientos. Creo que hacemos arte porque nos gusta, porque lo disfrutamos, porque nos apasiona, porque queremos expresar y porque justo, lo que te decía, el cine es uno de esos medios en los cuales nosotros podemos reflejar las inquietudes.

Como en el caso de Carlos Lenin, que le pareció importante contar en esta historia con algo que lo había marcado desde su infancia, sus orígenes, y que, de pronto, tengas espacios en festivales tan importantes alrededor del mundo, que te volteen a ver y que te den reconocimientos como tal, que tengamos unas nominaciones, como fueron las del año pasado, que se ha reconocido el trabajo de todos, de alguna manera son alicientes para seguir con el compromiso y con la responsabilidad de querer perseguir, de alguna manera, el sueño personal e individual de cómo contar las cosas y que queremos contar con las historias y ese es el caso de La paloma y el Lobo.

Entonces, eso: satisfacción, orgullo, admiración por mis compañeros, que era un grupo de jóvenes, no solamente Carlos, sino todo el crew que logró conjuntar, todos comprometidos con contar la historia. Al final, se ve recompensado con este tipo de acciones, con este tipo de invitaciones o inclusive, hasta premios.

Vayamos, ahora, hacia las calles, hacia dónde está un mural en el que está plasmada esta bellísima escena con fuego. ¿Qué sientes cuando se acerca un colectivo y te queremos hacer este proyecto para la película?

Me cayó de sorpresa porque contactaron primero a Carlos antes que a mí (ríe). Este colectivo está en el barrio donde nací y crecí. Me tomó por sorpresa y también me dió un poquito de miedo por la responsabilidad que podría implicar ¿sabes?

También, dentro de mi carrera, siempre el estar trabajando, haciendo lo que me gusta y el contar historias, de repente, no conoces los alcances que puede tener. El reconocimiento de mi gente, de mis orígenes que, para ellos, simbolizo un ejemplo para las nuevas generaciones. De repente, es como si fuera una leyenda, ¿sabes? Que si nací o viví en ese lugar… y que, de cierto modo, me lo reconozcan pintando un mural sobre una barda que colinda, en la colonia donde nací y crecí, con el Aeropuerto de la Ciudad de México. En esa barda, era en la que me subía de niño para ver pasar los aviones.

Realmente me llenó de mucho júbilo, de emoción, de alegría, de este compromiso con los míos, de decir  Si me toman como un estandarte, caer en esta conciencia de decir mi trabajo no solo se queda en la actuación sino también podría ser un compromiso social para acercarme a estas generaciones. Decir tenemos las mismas oportunidades todos, hay que romper con estos estigmas, estereotipos también y decir que no solo la televisión o el cine es solo para un sector o para un estrato social o para una cierta condición. Es, simplemente, los sueños y las ganas de salir adelante.

Cuando ví el mural, porque hace poco tuve la oportunidad de verlo… se hizo desde el año pasado pero, por esto de la pandemia, estuve guardado. Ahora que me di una vuelta, al verlo me sorprendí muchísimo y, sobre todo, cómo dices, con una escena tan icónica de la película que significa tantas cosas para mí; en especial esta película por el volver a trabajar con Carlos, la historia que tengo con Carlos en cuestión de amistad y de trabajo, regresar a estar nominado al Ariel después de 13 años y rematar con este mural que está en la colonia en la que nací y crecí que es La Cuchilla Del Tesoro.

Cuando te encontraste con el mural, ¿sentiste nostalgia, orgullo? ¿Pudiste convivir con el colectivo que estuvo a cargo de este mural?

Si, obviamente. Hicimos contacto y nos reunimos el día que fui.

Efectivamente, hay un dejo de nostalgia, de emoción, de alegría. Fueron muchas emociones plasmadas. Te repito, significa muchas cosas esta película. Por eso, mi urgencia de que la gente ya tenga la oportunidad de verla. De eso se está encargando y, agradezco infinitamente el apoyo de Somos Piano, quien es la distribuidora y quién está apostando por esta película.

Conversando con la artista que lo realizó, con la directora del colectivo y con vecinos que se dieron cuenta que en ese momento había llegado, que se acercaron y que, al escucharlos y saber qué es lo que opinan de este servidor, llena de mucha satisfacción, también.

Yo creo que Piano confía en el talento mexicano, confía en el mensaje y creo que eso es muy importante. Eso es lo que tenemos que rescatar, ¿no?

Si, la verdad. Ya lo hicieron con Mano de Obra. Ellos son los responsables de que llegara a las pantallas y vimos el resultado. Ahora me emociona que La Paloma y El Lobo esté en sus manos y que realmente existan estos apoyos. Es muy difícil, de pronto, llegar a las pantallas o llegar a las salas. Dejando de lado la pandemia, es muy complicado buscar los espacios.

La competitividad es muy agresiva, tal vez, con este tipo de películas. Sin embargo, hay gente como Piano que realmente le apuesta, que sabe que hay un buen producto y que debe de llegar al alcance de la gente.

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Totalmente. Creo que, en estos momentos, es importante encontrar un Oasis para salir de toda esta atmósfera. Eso es lo que más me gusta del cine, el teatro y de todas las expresiones artísticas.

Invítanos, por favor, a llenar las salas para disfrutar de La Paloma y El Lobo.

A todos mis amigos de Zero Magazine MX, no se pierdan muy pronto La Paloma y El Lobo. Dependemos, ahorita, un poco del semáforo y de muchas cosas, pero esperamos que pronto ya se encuentre en las pantallas. No se la pierdan. Es una gran oportunidad de ver esta gran historia de amor que realmente rescato mucho, y que se pueden identificar con una Paloma o un Lobo.

La Paloma y el Lobo se estrenó el 22 de abril y puedes disfrutarla en cines.
¡No te la pierdas!

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