Entrevistas

EDUARDO ROSA

Esta vez, platiqué con Eduardo de la Rosa, actor español conocido en México por interpretar a Alejo en la famosa serie “La Casa de las Flores”, precisamente platicamos acerca de su interpretación en la comedia de Manolo Caro; además de su preparación para encarnar al Subinspector Goñi en “Legado en los huesos”, filme basado en la novela de Dolores Redondo.

  • ¿Cómo fue tu primera experiencia como actor?

La primera pues…hace muchos años, yo decidí que quería ser actor y no tenía ni idea de por dónde empezar, así que un amigo que también quería ser actor y yo, entramos a una agencia de publicidad para hacer comerciales y eso, entonces todas las veces nos decían que no y que no. Hasta que, el primer trabajo que yo tuve fue en un comercial que de repente, no me preguntes por qué, dijeron que sí, y entré en un anuncio de una compañía telefónica, recuerdo que fue la primera vez que yo cobré dinero por actuar.

Ésta fue la primera vez que trabajé profesionalmente, que gané dinero por un trabajo de actuación, pero, cuando tenía 19 años, en el colegio, hubo un ejercicio de gimnasia que era de expresión corporal y yo no era muy buen estudiante, la verdad (risas), y no sé por qué me lo tomé muy en serio si yo no quería hacerlo, pero pasó y entonces los chicos se creyeron lo que yo estaba actuando y la profesora pues se extrañó mucho porque fue como muy real.

Yo tenía que expresar como rabia o algo así y me puse como una fiera y la gente dejó de reírse, se lo creyó y la profesora me preguntó si yo hacía teatro, pero pues yo le dije que no. A mí me encantó esa experiencia y entonces pensé que, si se podía vivir de eso, yo quería hacerlo. Fue como una especie de revelación de la nada, en la vida se te presenta una opción que no estaba planeada, te encanta, te apasiona y tomas una decisión. Y pues ya, después de mucho tiempo pasó lo de la agencia de publicidad y creo que era un poco malo, la verdad, porque nunca me escogían en nada (risas), hasta el comercial este de la compañía telefónica.

  • ¿Crees que dedicarte a la actuación ha cambiado tu perspectiva de la vida en general?

Un poco sí, porque la actuación te exige estar mucho más atento a los demás que a ti y eso hace que, de cara al mundo, pues no te mires tanto el ombligo y no seas tan egocéntrico, digo, si eres un buen actor y estás pendiente de los demás, porque si eres el actor que sólo está pendiente de dar una buena cara y salir guapo, pues ni es actor ni es nada; yo me refiero al que realmente ama su oficio y al que realmente está al pendiente de los otros actores y de sus compañeros para que la historia se cuente correctamente.

Eso hace que tu aprendas a que si tú te preocupas por los demás y los demás se preocupan de ti, pues hacéis un círculo perfecto en el cual, todo mundo se preocupa de todo mundo, y si eso se lleva a cabo, la sociedad sería mucho mejor. Entonces, en la vida lo tomó en cuenta y, obviamente, sí me ha cambiado mi perspectiva. A parte, de que dedicarte a lo que te gusta, al final, no es un trabajo como ir a la oficina y hacer un trabajo que es un coñazo; si no que te gusta lo que haces y eso se nota cuando llega el lunes.

  • ¿Cómo te fue en las grabaciones de La Casa de las Flores?

Muy bien, muy buen trabajo con Manolo y con Cecilia y con el resto de actores. A parte, era sorprendente porque cada sitio al que iba en México, que es un país que me tiene enamorado, todo el mundo conocía La Casa de las Flores, da igual si era un pueblo o la ciudad, todo mundo sabía todo de esta serie, y dije «esto es un fenómeno aquí».

  • ¿Cómo te despides de Alejo en esta última temporada de la serie? ¿Este personaje te dejó alguna enseñanza?

Me ha dado un poco de pena y sí me ha enseñado que, a veces lo correcto no es lo más conveniente para ti, pero sí es lo correcto. Y, en este caso, esta historia de amor tenían que vivirla estas dos mujeres, no Alejo. Él hace todo lo posible por seducir a Paulina, termina enamorándose de ella y, aunque ella, digamos que cae en sus garras de alguna manera, pues el que se enamora emocionalmente, el que se atrapa, el que se queda enganchado emocionalmente es Alejo.

Entonces, al final, siente que ella le importa más que sí mismo y eso hace que pierda los papeles y, al final, lo bueno que ha conseguido, lo pierda, porque se la ha jugado a continuar el camino y a intentar pelear por ella y desde el principio de la tercera temporada, pues supongo que te has echado algunas risas viendo las situaciones ahí con Alejo y Paulina, que era un sujetavelas absoluto (risas).

  • ¿Por qué la gente debe ver La Casa de las Flores?

Pues, porque aparte de que se van a divertir, creo que el subtexto de diversidad sexual funcional es muy grande. Mira, en La Casa de las Flores hay distintos tipos de familias, distintos tipos de romances, distintos tipos de personajes con diversidad funcional, incluso, hay una ciega que para nada su drama es ser ciega, es un personaje muy cómico y no es un drama el hecho de que sea ciega y eso hace que no te fijes para nada si es gay, si es ciego, si es gordo, si es lo que sea, si no que te fijes en la trama y en los problemas que ellos tienen y eso hace, que desde un punto de vista didáctico y fluido, vayas cotidianizando el tener en tu vida a ciegos, gordos, gays, heterosexuales, transexuales, lesbianas, de todo, y que no le des importancia a que sean eso, sino a cómo son como personas y ya está, y eso me parece muy bueno para la sociedad. Entonces, la recomendaría porque, a aparte de ser muy divertida, creo que es muy didáctico y te da una lección de vida.

Por otro lado, ¿cómo fue grabar “Legado en los huesos”?

Fue increíble, fue una peli que yo grabé hace un año y pico y fue un honor trabajar de la mano de Fernando González Molina, director de “Tres Metros Sobre el Cielo”, de “Palmeras en la Nieve”, películas así, y me dio la oportunidad de hacer un personaje muy importante, pero que no tenía mucho texto.

Hay muchas escenas en las que no habla, entonces, era importante que los silencios de este chico estuvieran bien marcados y, de alguna manera, representase la ingenuidad en escena y la sencillez y la ilusión del que quiere aprender, pero tiene a mucha gente delante con mucha experiencia y muchas habilidades, y entonces, tenga que estar en un segundo plano, aunque atento.

Era muy importante para mí el no quedar como alguien superficial, que está ahí por estar, sino que estuviese atento, disponible, escuchando y reaccionando a los demás y tuviese una línea de pensamiento en cuanto a cómo puedo ayudar en lo que está sucediendo; tanto es así que, muchas veces, el Subinspector Goñi sirve para poner encima de la mesa las dudas que el espectador tiene; hay algún concepto mitológico que ellos mismos desconocen o que no está claro por parte del público y él mismo dice «Disculpe que me meta, pero ¿qué significa tal cosa?» y es cuando el espectador da las gracias, creo, porque no sabe tampoco qué significa el concepto.

Entonces para mí fue un placer poder trabajar con actores que admiraba y que me sacan muchos años de profesión y ha sido increíble. También tuve contacto con la policía, con los grupos de intervenciones especiales, nos contaban cómo eran las situaciones reales en las que ellos intervenían y fue una experiencia muy buena en cine. También grabamos la segunda y la tercera parte de la Trilogía del Baztán al mismo tiempo, hicimos las dos: “Legado en los huesos” y “Ofrenda a la tormenta” de forma intercalada, a la vez.

  • ¿Cómo fue grabarlo todo al mismo tiempo?

Tienes que tener muy claro el orden cronológico de las situaciones, porque si no, imagínate, no tendría sentido. Fueron seis meses de rodaje duro, pero yo me la pasé muy bien, a mí me encanta actuar y disfruto cada día de rodaje, así que bueno, había lluvia, había montaña, había persecuciones en coche, había que correr por todos lados.

Para mí fue increíble porque a mí actuar me encanta, es un regalo cada vez que puedo ir un día a trabajar al set. De hecho, me gustaría volver, ojalá tenga la posibilidad de volver a México para volver a trabajar ahí, me encantan los paraísos naturales del país, me encantan las posibilidades que hay para viajar, porque me encanta viajar, y también tiene una industria muy potente de cine y televisión.

  • ¿Cómo te preparaste para interpretar al Subinspector Goñi?

Fue muy interesante trabajar un personaje así porque fue muy sensorial, por todas las sensaciones que viví con el personaje. Mira, cuando tienes un personaje que habla mucho, pues tienes que estudiar un montón, pero cuando no habla casi, es más difícil porque todo lo que no dice por la boca, lo tiene que decir sin hablar, lo tiene que decir con reacciones.

Yo tenía que estar en silencio muchas veces, pero expresando un montón de cosas, en las que estaba pensando, y que quedasen claras. Y me ha pasado de hacer cosas, pues yo preparar las cosas en mi casa, trabajarlas, ir al set a hacerlas y la gente que ha visto las película me ha dicho, bueno en el caso de La Casa de las Flores, por ejemplo: «la escena del elevador fue muy triste porque tenía una sensación de tristeza, de que te habían dejado colgado y sólo con esa frase pudiste hacer mucho» y a mí eso me encanta, porque quiere decir que con sólo una frase, ya estás diciendo muchas cosas por debajo. Así que, me preparé, sobre todo, teniendo claro que los silencios tenían que estar cargados de cosas que decir, con total expresión corporal, obviamente sin que sea teatral, tiene que parecer real.

  • ¿Por qué recomiendas esta película?

Yo creo que el misterio y el frío del Valle de Baztán se te mete por la columna vertebral, te mantiene alerta y bueno, es espectacular. Es un thriller espectacular, con asesinatos, muertes, la policía recuerdo que nos decía «pensad que cada vez que nosotros tenemos un caso de estos o parecido, en la realidad, cada día que pasa, va a morir otra persona, entonces no es como el que va a la oficina, hace el trabajo y se va, estás yendo contra reloj, están muriendo niñas, la realidad pasa y hay gente que muere y la policía está ahí para solucionar todo», yo recuerdo que nos lo decían y lo tenía muy en cuenta.

Cuando entrábamos, por ejemplo, a una casa, nos decían «pensad que en esta casa en la que vais a entrar, no sabes qué hay, probablemente esté totalmente oscuro», entonces, la tensión y los nervios están arriba. Hay momentos en la película donde la angustia te atrapa y no puedes dejar de mirar, pensando que quizás detrás tienes a alguien que te va a meter un tiro.

Entonces, todo eso lo tomo muy en cuenta para construir al Subinspector Goñi y creo que se presenta muy bien en la película para que el espectador lo pueda disfrutar y pueda transitar por cada uno de los momentos de la peli. Es una película para toda la familia, con tus palomitas, tu Coca-Cola, tu cervecita, lo que sea, y no moverte del sillón en una hora o dos, esperando a que te pongan los pelos de punta.

Sobre sus próximos proyectos, Eduardo tiene en puerta “Ofrenda a la Tormenta”, tercera parte de la Trilogía del Baztán, pero según el actor «por el tema del coronavirus no pudo ser, así que estamos esperando fecha y con muchas ganas de que pueda ver la luz». Además de “El desorden que dejas”, una serie española del director de la famosísima “Élite” de la que el actor no puede dar detalles, pues aún no ha sido estrenada.

POR: MEGAN JACKSON

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